diumenge, 29 de juny del 2014

"Guanyem Barcelona" ante el 9 de noviembre

Article publicat al diari  La Jornada de la UNAM
 
Joan Martínez Alier *

El 27 de junio Ada Colau, muy conocida líder en España de la Plataforma de los Afectados por las Hipotecas, quien encabeza ahora un transversal movimiento social y político llamado Guanyem Barcelona para ganar la alcaldía de la ciudad, aseguró que hasta ahora no he sido nunca independentista, pero ahora mismo, el 9-N votaría sí-sí. Añadió que la plataforma Guanyem Barcelona está totalmente a favor del derecho a decidir. Siempre hemos estado a favor.
Ada Colau podría haberse refugiado en un oportunista silencio respecto a su intención de voto el 9-N, pero es una persona que habla claro. Ha dicho dos cosas: va a haber un referendo y ella va a votar sí-sí.
El 9 de noviembre, se supone, habrá una consulta en Cataluña, organizada por el gobierno regional y al cual se opone el gobierno español. En Cataluña hay amplia mayoría a favor de ejercer el derecho a decidir. En España hay mayoría en contra, pero aumenta la opinión favorable. A su cabeza el nuevo partido, Podemos. El joven politólogo y diputado europeo Pablo Iglesias, madrileño, no se cansa de decir valientemente que él está por la autodeterminación de vascos y catalanes, aunque le gustaría que no se separen. Catalanes y vascos no nos dejen solos con los españoles del PSOE, debe pensar para sus adentros.
Las dos preguntas del 9-N serán: 1) Está usted a favor de un Estado Catalán? 2) Si ha respondido que sí, ¿está usted a favor de un Estado independiente?
Una respuesta sí-no sería la de los federalistas. Sí-sí indica estar a favor de una república catalana independiente. Yo pienso votar sí-sí, como Ada Colau. ¿Pero nos dejarán votar el 9-N?
La declaración de Ada Colau más su trayectoria de elocuente activista práctica contra la burbuja inmobiliaria antes de 2008 y contra los desalojos hipotecarios después amplía el espectro de Guanyem Barcelona a toda la izquierda política, incluyendo las CUP (candidaturas de unidad popular), el movimiento Procés Constituent, Podemos (donde Ada Colau tiene gran predicamento) e ICV (que es el remozado partido comunista de Cataluña con un tinte verde). Guanyem Barcelona limitaría a su derecha con Esquerra Republicana, que (con Oriol Junqueras) está creciendo en votos. Más a la derecha quedaría Artur Mas, también nacionalista, actual presidente de la Generalitat, muy presionado para que llegue a algún acuerdo pactado con el régimen español –su todavía cuantioso caudal de votos disminuye a cada encuesta. Hay además dos partidos españolistas (el PP y Ciudadanos) y el menguante partido socialista, que pueden obtener entre todos más de 30 por ciento de los votos en Barcelona y en Cataluña.
En la confluencia de Guanyem Barcelona hay algunos ingredientes políticos que pueden dar dolor de tripas. A mí me lo produce ICV: sus ya remotos orígenes estalinistas y la actuación de mayo de 1937, compensados después por su resistencia al franquismo pero estropeados al final por empujar la reconciliación con los franquistas y su liderazgo en la restauración monárquica de 1975-78 con Jordi Solé-Tura en la ponencia constitucional, votando contra el derecho a la autodeterminación propuesto por la izquierda vasca.
Ada Colau dice que debemos perder nuestras obsesiones por los orígenes políticos. De acuerdo. En la presentación de Guanyem Barcelona el abogado Jaume Asens citó a Andreu Nin: las reivindicaciones sociales y nacionales van juntas. Bueno, con Andreu Nin vamos adelante. Ada Colau dice también que Guanyem Barcelona no será de ninguna manera “una sopa de letras… creemos que la gente debe ser la protagonista”. No va a ser una alianza de siglas entre jefecillos políticos. Será una alianza de movimientos sociales y cívicos, nacidos y arraigados en décadas de activismo y más recientemente entre los Indignados. Guanyem Barcelona quiere erradicar la corrupción en el ayuntamiento (con casos socialistas y de la derecha nacionalista catalana). Tendrá un programa de propuestas concretas, de escuelas, sanidad, contra el hambre, por la vivienda. Ganará la alcaldía movilizando a los activistas barriales y también a los abstencionistas.
Las elecciones municipales en España serán en mayo de 2015. Algunos sueñan con otro 14 de abril. No es imposible. Antes puede haber este referendo del 9-N en Cataluña, con apoyo en España de Podemos y también, menos entusiasta, de Izquierda Unida (los post comunistas españoles). El PSOE (el partido de Felipe González que engordó con la transición, socialistas monárquicos que permitieron que los franquistas se amnistiaran) se opone por ahora a la consulta en Cataluña. Si al final el referendo del 9-N no se celebra, habrá elecciones en Cataluña (con probable gobierno de Esquerra Republicana), entrando en una dinámica en que republicanismo independentista catalán y republicanismo español (liderado por Podemos) se apoyen mutuamente.
* ICTA-Universitat Autónoma de Barcelona

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