dijous, 9 de març del 2017

Suiza acelera su conversión a una economía robotizada

Article publicat a El País

Un estudio indica que hasta el 50% de los empleos actuales podrían ser automatizados




Un tren tranvía de Zurich Cobra en el taller.


En un país con un desempleo de poco más del 3% los trabajadores no se inquietan (aún) demasiado por su futuro profesional. Pero Suiza acelera su conversión a una economía robotizada. La principal razón de esta estrategia no es otra que la inusitada fortaleza del franco suizo sumada a unos salarios entre los más elevados del mundo. Estos factores obligan a las empresas a abaratar costes de producción si quieren mantenerse competitivas en un mercado globalizado cada vez más arduo.
Según un estudio de la consultora Deloitte, hasta el 50% de los puestos de trabajo actuales podrían ser automatizados, comenzando por los empleos menos cualificados en sectores industriales y de manufactura, pero no solo. Dada la mayor capacidad de los algoritmos, incluso los trabajos complejos comienzan a ser reemplazables por máquinas. En el caso suizo, la única alternativa a la automatización parece ser la deslocalización, lo que conlleva serias preguntas acerca del futuro modelo social.
Un suizo que parece tener una respuesta al respecto es Xavier Oberson, profesor de la Universidad de Ginebra y especialista en cuestiones fiscales. Este reconocido experto aboga por que los robots paguen impuestos. Su argumento es que, dado que estos ocuparán cada vez más puestos en los sectores industriales, habrá una caída en los ingresos a las arcas de la seguridad social. Cobrar impuestos a estos robots será la única forma de cubrir el desequilibrio presupuestario.
El problema es que solo una política global puede ser eficaz. “Si una sola nación aplica estos principios, se verá barrida por la competencia”, analiza el fiscalista en conversación con la radio nacional. Oberson piensa que los empleos que implican creatividad, interacción humana y de servicio al cliente no corren tanto riesgo. Aunque no cree posible que los empleos perdidos por culpa de los robots puedan ser ya nunca recuperados. ¿Pero qué es un robot? “Una máquina evolutiva; capaz de ser autónoma, tomar decisiones y que aprende de su experiencia”, concluye Oberson.

dimarts, 7 de març del 2017

Jorge Wagensberg: "Somos individualmente inteligentes y colectivamente estúpidos"

Article publicat a Público

El ciertífico advierte sobre un posible desastre a escala global y se pronuncia a favor de una "generosidad colectiva" y de una constitución planetaria, una nueva "declaración de los derechos humanos de los pueblos que hable de los recursos naturales, que hable de las emisiones, y que hable también del sistema político".




Jorge Wagensberg
Jorge Wagensberg

"Solo tenemos un planeta" es un libro publicado por Icaria editorial que recoge un interesante diálogo entre dos personas de dos disciplinas aparentemente distantes, como es la economía y la física. Joan Martínez Alier, economista y Jorge Wagensberg, físico, debaten sobre el planeta, intentando analizar su futuro desde una visión amplia y globalizadora.
Hemos hablado con Jorge Wagensberg en el despacho de su casa, una sala donde conviven en un desorden armonioso, libros, fósiles y objetos diversos. La conversación transcurre de la física a la política, de la biología al arte, de la economía a la historia, de la religión a la lingüística. Incluso sale a relucir la pelvis de Elvis Presley. Según Wagensberg, el conocimiento no tiene fronteras ni está parcelado.

"Solo tenemos un planeta" es el título del libro. ¿El título hace referencia a que solo tenemos un planeta porque no podemos viajar y colonizar otro, o se debe a que quizás necesitaríamos más de un planeta para subsistir atendiendo a los niveles de consumo de recursos actual?

La razón evidentemente es doble. El planeta que está más cerca se encuentra en alfa centauri, a 4 años luz. Los 7 planetas que se han descubierto ahora, me parece que están a 40 años luz. Esto quiere decir que estamos solos dentro de la inmensidad, y que si no cuidamos este planeta no hay otro donde ir. Hay un ejemplo histórico de lo que le puede pasar a la Tierra. En la isla de Pascua, como consecuencia de las creencias de sus habitantes, lograron agotar rápidamente todos los recursos naturales de los que disponían y quedaron en medio del Pacífico y no pudieron hacer ni barcas para salir de allí, y esto se parece bastante a lo que pasará con la Tierra.

En el libro habla de un periodo geológico en el que nos encontraríamos ahora, el Antropoceno. ¿Qué cambios definen este nuevo período?

Bueno, el tema es fuerte porque quiere decir que el nombre de la era geológica viene dado por el hombre. Esto significa que el planeta ya está cambiando directamente por la influencia del hombre. Y eso en principio no es bueno ni malo, el planeta cambia, lo ha hecho siempre. El problema de ahora es que dependemos de nosotros, es decir, dependemos de nuestra inteligencia, y yo creo que si algo hemos demostrado, es que el hombre es individualmente inteligente, pero colectivamente no tanto , por decirlo de una manera fina.

El hombre es individualmente inteligente y colectivamente estúpido

En el libro afirmas que somos colectivamente estúpidos

Exacto.

Una de las características del Antropoceno es la caida de la diversidad, la desaparición en masa de muchas especies. ¿Qué razones tenemos para esforzarnos en mantener una especie?

Hay cuatro razones: una ética, otra estética, otra económica y una científica. Podemos empezar por unas razones que pueden parecer blandas, como es la ética. ¿Por qué conservar una sola especie? Hombre, porque ya esta aquí, es decir, ha tenido una evolución y una historia de millones y millones de años de coevolución con las otras especies ... Y luego hay una idea que tampoco emociona a todos, pero que también es muy importante, y es la estética. Cualquier trozo de naturaleza, si la miras bien, es de una belleza increíble. ¿Por qué conservar una sola especie? Por estética. Y por razones económicas. El 100% de lo que comemos tiene un origen en la biodiversidad, y la tercera parte de los medicamentos también, los principios inmediatos que los conforman vienen de la naturaleza. Hay un última cuestión. Hay especies que desaparecen sin que los científicos tengan la oportunidad de estudiarlas. ¿Y por qué las queremos estudiar? Porque en la biodiversidad seguramente están las soluciones de muchos problemas que aún en este momento no sabemos ni siquiera que existen.

En este sentido, en el libro se habla de que la diversidad es un mecanismo de resistencia ante los cambios del entorno. A última hora un sistema diverso es más resistente y más perdurable que uno de diversidad baja.

Bueno, eso está clarísimo, porque el proceso es el siguiente: en los momentos en los que la incertidumbre del entorno baja, las especies se pueden instalar en cualquier estrategia, esto hace que la diversidad aumente. ¿Qué sucede cuando hay una crisis? Pues sucede que cuando tenemos más posibilidades o alternativas, la probabilidad de encontrar una solución es más alta. Es decir, este combate entre la incertidumbre del entorno y la diversidad disponible, es importantísima ...

Este mismo razonamiento de las ventajas de la diversidad ¿se puede aplicar a las poblaciones humanas? ¿La diversidad contribuye a hacer el conjunto de la humanidad más resistente?

Bueno, ¡es un tema interesantísimo este! Hay aspectos que está clarísimo que sí .... ¡Que desaparezca una lengua es un gran problema cultural! La cultura, es parte de la función del cerebro, que es justamente un órgano que se ha desarrollado para anticipar justamente la incertidumbre. Yo creo que el conflicto está en las tradiciones y en las creencias, mientras haya tradiciones y creencias demasiado fuertes, la diversidad humana será un problema. En el momento en que interviene una tradición, es decir, una idea fija que no puedes cambiar, es cuando llegamos a sistemas violentos, y a la intolerancia. Ante el problema que planteas, sobre si ¿interesa la diversidad entre las personas? Yo diría que sí, pero sin abandonar nunca la razón.

Tú afirmas que apuestas claramente por la democracia, porque se acerca más al método científico, porque hay dialéctica. ¿Una sociedad democrática es más resistente que una autoritaria? ¿Afronta mejor los problemas?

Yo creo que debería formar parte de los derechos humanos la posibilidad de vivir en un país democrático. Trabajar en favor de la democracia y del estado de derecho es una asignatura pendiente, incluso en los países más conocidos ya como democráticos. Debemos pensar que la mitad de los habitantes del planeta no viven en un país democrático. Es decir que el dueño de la finca, sea quien sea, impone sus reglas.

"La ventaja del Homo sapiens sobre el neanderthalensis es la capacidad de decir mentiras".

En este sentido, en el libro también habla, de que se debe entender con qué facilidad una minoría puede llegar a explotar a una mayoría y que esto tiene que ver con la adquisición del lenguaje en el Homo sapiens.

Sí, esto viene de una teoría de Yuval Harari, el historiador y escritor israelí, en referencia a la extinción del hombre de Neandertal en relación al Homo sapiens, entendiendo que el neandertal era más fuerte y con un cerebro mayor. Según Harari, la ventaja del sapiens, los humanos actuales, es la capacidad de crear mitos, decir mentiras, del cotilleo ...! Esto hace que un individuo pueda mantener el liderazgo sobre otros muchos individuos.

El capitalismo, que es el sistema que, digamos, define las relaciones económicas y sociales que tenemos, ¿es fruto de una evolución o es un proceso impuesto?

Yo no me considero autorizado para dar una idea en este sentido. Hay una parte del capitalismo que se explica a sí mismo ... Hay una realidad,  la de que unos pocos hacen trabajar a un grupo grande. Si seguimos la historia, ésta ha sido la constante: casi siempre hay un mito que pone a un grupo privilegiado en el centro. Pero la humanidad ha progresado cuando ha realizado movimientos excéntricos: Con el marxismo, que saca a la burguesía, con la revolución francesa, que saca la aristocracia o con Darwin que saca al hombre del centro de la creación.

Me gustaría hablar de competencia y de colaboración en sistemas naturales y en sociedades humanas. ¿Qué estrategia gana en esta dualidad?

Muy buena pregunta porque durante mucho tiempo se ha interpretado que el darwinismo era competencia y que el que seguía adelante con la evolución era el ganador de esta competencia. Pero esta visión ha cambiado mucho sobre todo con los trabajos de la simbiogénesis, de Lynn Margulis, en donde se demuestra que cuando dos especies colaboran con una simbiosis, por ejemplo, el beneficio mutuo es mucho mayor, que en la competencia. También en la cultura humana. La solidaridad o la colaboración es, de hecho, más interesante, incluso egoístamente hablando, para todos los actores de esta obra, de esta tragedia a veces.

"La complejidad va asociada a la colaboración"

Ahora que hablamos de Lynn Margulis y de la simbiosis, con la que dos bacterias se unen para formar un organismo más grande, una célula con más complejidad ¿La complejidad va asociada a la colaboración?

Sin duda. De hecho la complejidad no asegura la supervivencia, porque un sistema sencillo también puede sobrevivir. Hay animales sencillos que han resistido, los cocodrilos, por ejemplo, que no tienen pelvis. Más tarde gracias a la pelvis se desarrollaron los pájaros, y Elvis, porque Elvis no sería nadie sin la pelvis. Es decir, la complejidad nos ayuda mucho a enfrentar la incertidumbre del ambiente, pero es verdad, que no puede ser cualquier complejidad.

"La hipótesis de trabajo de que no se puede no crecer se ha de romper" 

Cuando hablamos del tema del crecimiento sabemos que los sistemas naturales más inmaduros y poco diversos son los que más crecen, y que los sistemas más maduros con una alta diversidad tienen un crecimiento cero. Es lo mismo que ocurre con las economías: los países que más crecen son los más inestables. ¿Sería posible que una sociedad tuviera crecimiento cero?

Yo pienso que sí. Tienes razón en una cosa y es que las economías sean de derechas o de izquierdas, tengan la ideología que tengan, parece ser que al final han de crecer. Si la economía no crece, el sistema no se aguanta. Yo creo que éste es el tópico que hay que romper. Y por lo tanto, economistas y físicos deben hablar, algo que no han hecho hasta ahora. Esta hipótesis de trabajo de que no se puede no crecer, es lo primero que tenemos que romper.

Para hablar un poco de la historia de la economía, en el libro habla de que hay que distinguir dos términos, el de eficiencia y el de eficacia. ¿Qué diferencia hay entre eficiencia y eficacia?

Eficacia es simplemente conseguir el objetivo. Y eficiencia es conseguirlo con la mínima energía posible. La naturaleza ha sabido encontrar, ¿cuál es el binomio más interesante entre eficacia y eficiencia, en cambio en la carrera de la humanidad nos hemos preocupado sobre todo por la eficacia.

El capitalismo está basado en un principio irracional como es el de suponer que los recursos son inagotables. En el libro habla de que el capitalismo es un sistema piramidal que necesita crecer y consumir continuamente. ¿Este sistema puede acabar con un desastre a escala planetaria?

Yo creo que sí. La vida media de una especie son diez millones de años y nosotros llevamos aquí sólo cien o doscientos mil años. Somos muy jóvenes. Pero debido al aspecto que comentas no llegaremos a la media que nos corresponde.

Dada la velocidad de los cambios, ¿qué temporalidad ponemos a este desastre? Hay quien hablarde cien años.

Cien años quizás es muy corto... Pero no va muy desencaminado. La cultura del reciclaje puede alargarlo un poco. Esto nos lleva a pedir que la explotación de los recursos se haga de manera más homogénea, y esto sería el principio de una nueva ideología, que no sé si sería de derechas o de izquierdas, sería algo como de izquierdas pero más globalmente. Es inútil pensar que podemos vivir en el primer mundo quemando siete planetas, mientras los otros se mueren de hambre. Esta desigualdad no se podrá mantener ni siquiera por interés de los que viven en el primer mundo.

"Es como una izquierda colectiva lo que estamos buscando"

Hablas de esta nueva ideología que debería surgir. ¿Con qué principios debería contar para poder hacer frente a estos retos que tiene la humanidad?

Se debería hacer como una declaración de los derechos humanos de los pueblos que hable de los recursos naturales, que hable de las emisiones, y que hable también del sistema político. Lo que no puede ser es que un sistema sea democrático respecto de sí mismo, y que no lo sea respecto de otro país que está en África o en otro lugar. Esto de alguna manera es de izquierdas, colectivamente, es como una izquierda colectiva, lo que estamos buscando. La frase más terrible que se puede decir en contra del planeta, es "America for the americanos", "America first", y luego ya veremos qué pasa con los demás.

Esto queda reflejado en el libro cuando dice que las sociedades se mantienen homogéneas y cohesionadas proyectando odio hacia afuera.

Por eso hace falta una ideología nueva y una generosidad colectiva. Si queremos salvar el planeta necesitamos una generosidad colectiva.

"Se debería hacer una constitución planetaria, a favor del planeta"

Hablamos de problemas medioambientales, de problemas económicos, de injusticias sociales, de cambio climático, de agotamiento de los recursos ... ¿Existen muchos problemas, o sólo uno que los engloba a todos?

Se podría buscar como siempre cuál es como siempre el problema común a todos estos problemas, y encontraríamos alguno. El primero es ser consciente de que estamos llegando a la línea roja, La línea roja en la que el planeta ya no es infinito, no lo ha sido nunca. Esto, uno a uno lo aceptamos, pero no lo tenemos recogido en una especie de constitución planetaria. Se debería hacer una constitución planetaria, a favor del planeta.

Tú eres un gran defensor del método científico, pero reconoces en el libro que la ciencia no siempre lo puede explicar todo y que el arte llega donde no lo hace la ciencia. ¿Se puede llegar a conocer a través de la emoción de la misma manera que lo podemos hacer desde la razón?

El arte sirve sobre todo para inspirar conocimiento científico. Y esto ha sucedido en muchas ocasiones, por eso es tan interesante la relación que ha habido en el Renacimiento, o en la Ilustración, o en la época de la Viena de los años veinte, entre científicos y artistas. El científico tiene un límite que se impone a sí mismo en cuanto a las ideas. Las ideas demasiado locas le dan vergüenza. Al artista no. El artista puede intuir sin comprender. Y el científico puede comprender sin intuir. Lo que está clarísimo es que en la evolución de la humanidad, ciencia y arte, cuando han ido juntos, ha habido progresos muy importantes. Debemos confiar en que esto continuará.

diumenge, 5 de març del 2017

El declive del petróleo como fuente de energía neta

Debat organitzat per el Foro Transiciones, impulsat per  FUHEM i Conama a rel del informe del Hill's Group.
Hi participen:  Antonio Turiel , Jorge Riechmann ,Luis González, Pedro Prieto, Antonio Serrano, Carlos de Castro, Joaquín Nieto, Xavier García Casals) entre d'altres





Los nuevos 'sin techo': con trabajo pero sin hogar

Article publicat a El País

Un 11% de los usuarios atendidos por la Red de Atención a las Personas Sin Hogar de Barcelona tiene empleo


Por la crisis hipotecaria o la burbuja del alquiler que ha expulsado de su casa a tantos vecinos. Por la precarización del mercado laboral, con sueldos irrisorios y contratos menguantes. O por las dos cuestiones. Los albergues y equipamientos para personas sin hogar de Barcelona acogen cada vez más a personas que tienen empleo pero no tienen casa. El informe de la Red de Atención a las Personas Sin Hogar, que agrupa a las entidades del sector, revela que el 11% de los acogidos en estas instalaciones tiene empleo, explica la teniente de alcalde de Derechos Sociales del Ayuntamiento, Laia Ortiz. Son casi 300 personas. “Esto rompe el tópico de la persona sin hogar, porque ahora hay gente con empleo que tiene el mismo problema”, añade el coordinador del plan municipal para personas sin hogar, Albert Sales. “Trabajar ya no supone salir de la pobreza, ni de la más extrema”, alerta.
Como Juan. “Toda la vida trabajando en la construcción. Paro. Subsidio. Ayuda. La paga de los mayores de 45… pero llega un momento en que te lo has comido todo y te ves en la calle”. 48 años tiene, de los que ha pasado seis meses en la calle, trabajando días o semanas sueltas, siempre en negro. “Cuando veas a un sin techo con móvil no pienses que malgasta, ¡es lo que te conecta con posibles ingresos!”.
Desde hace un año vuelve a tener techo. Primero el albergue de la Zona Franca y ahora el de Sant Joan de Déu Serveis Socials, en el Poble Sec. Desde agosto, tiene también empleo. Y todas las fechas grabadas en el cerebro. “De verte en la calle a que puedas entrar en un sitio, dejar tus cuatro cosas, tu cama cuando llegas por la noche… ¡la ducha! La calle llega un momento que te cansa, sabía que era dura, pero no tanto. Esto me cambió la vida y con el trabajo ya es total”, cuenta. Trabaja en Nissan y no hace más que agradecer al servicio de Cáritas que le ayudó en materia laboral.
Pero encadena contratos de dos meses que no le permiten pensar en alquilar un piso. “Imposible. Si tuvieras un contrato de un año igual te atreves, pero de un mes o dos, ¿qué haces? No puedes coger un piso. Si se acaba, vuelta a empezar o peor todavía si has estado trabajando y te has ilusionado, es el miedo que tengo, ilusionarme y tener que volver a empezar”. “Si solo fuera cuestión de sueldo te aprietas, pero el problema es la temporalidad”, insiste.
El 45% del medio centenar de usuarios del centro del Poble Sec tienen empleo, un porcentaje que años atrás era del 20% o el 30% y tenía relación con problemas de adicciones. Lo cuenta Javier Prieto, responsable de atención al usuario de este Centro Residencial de Inclusión. Los sin hogar desayunan allí, se llevan el tupper al trabajo —o comen en otros centros si no tienen— y pueden volver por la tarde. Es la rutina de Juan, que cuando no trabaja mata las horas “mirando escaparates, en la biblioteca o en un bar”.
Prieto explica que las personas que están trabajando, “en muchos casos o hace poco que lo están haciendo y no les ha dado tiempo de acumular la cantidad de dinero para acceder, o tienen ingresos insuficientes porque no son jornadas completas o pocos días”. Se indigna ante la situación de la vivienda y el empleo. Repasa las cifras de la ciudad: “3.500 personas sin hogar, de las que 900 están durmiendo en la calle y 80.000 pisos vacíos”. Opina que, igual que los sin techo y las entidades tienen que hacer su parte del trabajo, “como ciudadanos también tenemos que hacernos preguntas: si es necesario sacar tanto rendimiento económico a las viviendas, si podemos perder vecinos para que venga el turismo cuando quien duerme en un cajero es nuestro vecino, cuánto pagamos a los empleados…”.

PRECARIEDAD CRECIENTE

El coordinador del plan municipal para los sin hogar, Albert Sales constata que el mercado laboral y el de la vivienda dificultan la “capacidad de acción del sistema de atención, que puede aspirar a estabilizar la situación y encontrar un empleo [a los usuarios], pero no a reconstruir un hogar, porque cualquier contingencia puede suponer volver a la calle: perder el empleo, ponerse enfermo…”. “Cuando las personas que han estado en la calle consiguen una situación estable, cuesta mucho hacer pasos, asumir riesgos, por miedo a volver a la calle. Porque es muy fácil teniendo en cuenta la precariedad”, relata.
Manuel López pasó 30 años sin techo: 24 sin hogar y seis en la calle. “He tenido trabajo, pero no una casa propia”. Trabajaba en el campo y asegura que por los desplazamientos los ingresos “no te dan para una casa”. Conoce los servicios para personas sin hogar de toda España y ha visto cómo han evolucionado: “De hablarte detrás de una reja a una atención integral, humana”. También vive en el albergue del Poble Sec y desde hace unas semanas, gracias a un plan de empleo de la Generalitat, tiene “un contrato por delante y la oportunidad de tener una casa, que en los últimos 30 años no he tenido”. Respira hondo. “Es la oportunidad de rehacer mi vida y empezar de cero”.

Desmantelado el mayor laboratorio privado de energías renovables

Article publicat a El país

Abengoa Research desaparece con un equipo de 150 investigadores para tecnología puntera

 Sevilla

Desde esta semana la marca España en el sector de las energías renovables es un poco menos pujante. La dimensión de ese retroceso se verá con los años, pero su origen está hoy en el cierre de Abengoa Research, la punta de lanza de la investigación entre las multinacionales dedicadas al universo de las energías renovables, que estos días culmina su cierre arrastrada por la dolorosa reconversión de la multinacional andaluza, con pérdidas de 7.629 millones el año pasado.


Los expertos sitúan a Abengoa Research a gran distancia del resto de compañías por patentes (312 solicitadas) e inversión en investigación de renovables, y algunos la elevan a líder mundial, un trono que ahora desaparece de un plumazo. “Por plantilla e instalaciones, no hay ninguna con ese músculo en I+D en todo el mundo y conozco las empresas de Estados Unidos, Australia y Asia”, se lamenta Eduardo Zarza, con 32 años de experiencia y jefe de unidad de la Plataforma Solar de Almería, participada por el Ministerio de Economía a través del CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas). La multinacional pasó de invertir 66 millones en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en 2008, hasta los 597 millones durante el ejercicio de 2015, su año cumbre. Ahora deshace el camino andado.
Esta vuelta atrás es producto de la nefasta gestión financiera del grupo que el año pasado provocó la salida de la cúpula —con cinco directivos hoy imputados en la Audiencia Nacional— y despidos de 5.000 trabajadores solo durante 2016. La plantilla ha pasado en un año de 21.000 personas a 16.000 en todo el mundo.


Una forma de investigar atrevida pero con gestión ineficaz


El valor añadido de Abengoa Research ha sido su dedicación a la investigación básica, con largo recorrido y una mirada atrevida, incierta y que conlleva riesgos y un elevado margen de error de hasta el 50%. A diferencia de la investigación aplicada (con la tecnología en un estado más avanzado), la investigación básica supone una mayor apuesta con un valor añadido importado de los modelos estadounidense y alemán, pero también con mejores resultados a largo plazo.
Sus investigadores, una masa crítica de españoles, franceses, alemanes, estadounidenses e incluso un iraní, la mayoría doctorados, trabajan con enzimas para biocombustibles, materiales como perovskitas para la energía fotovoltaica o con ópticas para sistemas de alta concentración en dicha energía. Sin embargo, la gestión financiera, como en el resto de filiales del grupo, también fue ineficaz. “La distancia entre la investigación y el negocio era grande. Había falta de estrategia. Muy disperso, interesante, pero sin rédito”, censura un exdirectivo de la multinacional que pide el anonimato.
La plantilla, que en su día rozó las 150 personas y hace un año era de 113 empleados, ha ido menguando y dos ERE y dos ERTE (dos de los cuatro aún abiertos) han dejado la plantilla en solo 22 trabajadores, ningún investigador entre ellos. Ahora la multinacional reconvertirá Abengoa Research en una incubadora de tecnología, a la espera de poder contar con universidades, Administraciones y otras entidades que aporten sus investigadores. El modelo se denomina de “innovación abierta” y la firma insiste en que el I+D sigue siendo “un pilar” para el negocio, aunque dada la coyuntura de números rojos debe “reorganizar la estrategia para que todo el esfuerzo no quede en balde”, define un portavoz.
La multinacional presentó al comité de empresa este viernes por la mañana, in extremis, cinco minutos antes de reunirse con la Inspección de Trabajo, una indemnización ligeramente más alta que la ofrecida hasta ahora a sus trabajadores despedidos. Eso sí, muy poco más del mínimo legal de 20 días por año trabajado. Ante la dureza de la empresa en la negociación, los empleados recuerdan el sueldo actual del presidente, Gonzalo Urquijo, que cobrará un millón de euros en 2017.
“La falta de acuerdo viene muy mal a la empresa por la prensa y las impugnaciones individuales, ya que no han podido justificar el ERE y al mismo tiempo un ERTE de 18 meses. No sabe responder a qué puesto de trabajo volverán esos empleados que ahora manda a casa”, critica Gonzalo Rincón, del comité de empresa.
La estrategia de la multinacional andaluza, inmersa en una convulsa reestructuración, ha buscado en los últimos años disponer de su propia tecnología sin depender de terceros. Para ello contaba con un laboratorio puntero en Sevilla y plantas destinadas solo a la investigación donde probar nuevos conceptos e ideas, al margen de plantas comerciales.
Luis Crespo, presidente de la asociación europea de la industria solar termoeléctrica (ESTELA), resume: “Es una pena y muy mal síntoma. Pensé que desprenderse de su conocimiento sería lo último que haría Abengoa. El conocimiento es el futuro de las empresas”.
La compañía defiende que su I+D+i es anterior a la creación de Abengoa Research y que ahora la incluirá en ciertas líneas de negocio de su matriz. “Dada la situación de la compañía, se está acomodando y reorganizando la I+D a los negocios actuales y al tamaño y necesidades reales de la compañía, pero sin dejar de lado esta parte tan importante para su futuro”, apuntan fuentes de la firma.
Abengoa vende ahora su laboratorio, valorado en seis millones de euros y que prevé desmantelar, en paralelo a la creación de “paquetes tecnológicos” o “paquetes de conocimiento” para el mejor postor. “Enseñas un poco a una empresa. Y luego un poco más. Y si les interesa se negocia. Llevamos un año empaquetando el conocimiento”, explica Melanie Durth. De momento, varias universidades han declinado la oferta para adquirir el laboratorio, según fuentes de las negociaciones.
En 2011 una treintena de investigadores doctores levantaron el laboratorio de la nada, en el aparcamiento de la sede central del grupo en Sevilla, Palmas Altas, a lo largo de dos años. “Y cuando pasamos todas las auditorías, se paró la máquina solo tras un año y medio”, describe apenada Durth. Tras su fuerte inversión, Abengoa ser convirtió en líder mundial en tecnología termosolar, con plantas en Estados Unidos, Chile, Sudáfrica y Abu Dabi, entre otros. Además, ha sido pionera en la producción de biocombustibles de segunda generación, con una planta en Hugoton (EE UU) que la empresa ha tenido que vender el año pasado a un precio muy inferior a la inversión realizada en un principio.
En adelante, la firma se centrará en la generación de energía, los grandes sistemas de transmisión, agua y servicios después de grandes desinversiones como Atlántica Yield y otras por todo el mundo en bioenergía.
“Al final se irá quedando desfasado y no podrá competir. O eres pionero en algo o eres muy bueno construyendo. Será difícil que ganemos un contrato sin diferenciarnos mediante desarrollo y tecnología propia”, apunta el investigador Carlos Vázquez.

Europa intenta que contaminar salga más caro

Article publicat a El País

La UE ultima la reforma del mercado de gases de efecto invernadero. El objetivo es que suba el precio de los derechos de emisión



Europa fue pionera en la implantación de un sistema de comercio de emisiones de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero. El Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (ETS) de la UE arrancó en 2005 y cubre aproximadamente el 45% de todo el CO2 que genera la actividad humana en el continente. El europeo sigue siendo el mayor mercado del mundo, con 31 países —los 28 miembros de la UE más Islandia, Liechtenstein y Noruega— y 11.000 centrales eléctricas e instalaciones industriales dentro.
Pero el sistema —en el que se otorgan gratuitamente, se compran y se venden los derechos para emitir gases— no funciona correctamente por el exceso de oferta, que ha hecho que los precios estén por los suelos. La idea de partida era que, al ponerle un precio a cada tonelada de CO2 que se emite, a las empresas les compensaría hacer inversiones para ser más limpias o cambiar de tecnologías. Pero, al aplicar el régimen, el problema ha sido el precio. Este jueves la tonelada de CO2 estaba a 5,46 euros, muy lejos de los 25 o 30 euros que la mayoría de informes sitúan como frontera desincentivadora. Cuando la tonelada llegase a ese techo de 25 euros, a una compañía eléctrica, por ejemplo, ya no le compensaría emplear carbón y se pasaría a otras tecnologías, calculaban los expertos.
“La crisis económica ha contribuido a una caída de las misiones  a una bajada de la demanda de derechos”, concluía un informe de 2015 del Consejo de Europa, en el que se instaba a Bruselas a reformar el modelo. En 2015 comenzó ese proceso de reforma, en el que participan la Eurocámara, la Comisión y los ministros de medio ambiente de la UE. Se espera que este año el proceso esté finalizado y ya esté clara la hoja de ruta para la fase cuatro del ETS, la que irá de 2021 a 2030.
“Fuimos los primeros y hemos tenido que ir aprendiendo”, señala Valvanera Ulargui, directora de la Oficina Española de Cambio Climático cuando habla de la “sobreoferta” de derechos. En su último informe de seguimiento, la Comisión Europea cifraba en 1.780 millones de toneladas el excedente de derechos de emisiones que se había acumulado a finales de 2015. Esto equivale al CO2 que expulsa todo el sector sujeto a este régimen en un año en la UE.

Crisis y actividad industrial

La crisis hizo que la actividad industrial cayera en Europa y con ella la demanda de esos derechos. Pero año a año se seguían repartiendo casi los mismos derechos de emisiones a los países. Una parte de esos derechos, el 43%, cada país la otorga gratuitamente a determinadas empresas, como cementeras. El resto, 57%, se subastan y van a parar a ese mercado sobreofertado, al que tienen que acudir, por ejemplo, las centrales térmicas de carbón.
El debate ahora en Europa está en buscar la fórmula para “limpiar” la sobreoferta, apunta Ulargui, que esta semana ha participado en la reunión de ministros de medio ambiente europeos en la que se ha fijado una posición común. Se ha acordado una reducción lineal del 2,2% anual de los derechos de emisión a partir de 2021. Hasta 2020, esa tasa seguirá siendo del 1,74%. La Comisión calcula que la tasa que se aplicará a partir de 2021 supondrá que 556 millones de toneladas de derechos no entrarán en el mercado la próxima década. Ese recorte del 2,2% es también el que recientemente propuso el Parlamento Europeo.
Pero, más que en esa tasa lineal, la clave estará en “flexibilizar la oferta para equilibrarla a la demanda”, opina Ismael Romeo, director general de SendeCO2, empresa especializada en la compra y venta de derechos. Para eso está prevista la creación de una reserva que intervendrá en el mercado retirando derechos o inyectándolos.
La reserva empezará a operar a partir de 2019. Contará desde el principio con 900 millones de derechos aplazados (que debían haber entrado en el mercado en 2014, 2015 y 2016). Los ministros de medio ambiente han acordado esta semana también duplicar el número de derechos que se retirarán a partir de 2019 y que irán a parar a la reserva.
Romeo cree que otro de los puntos fundamentales que se está negociando, y que defienden también los ministros de medio ambiente de la UE, es la “caducidad” de los derechos retirados, que no podrán ser válidos sine díe. Esta medida, al igual que el resto, de las que prepara la UE busca lanzar un mensaje para que aumenten los precios y para que el sistema europeo acabe funcionando.


EL TEMOR A LA DESLOCALIZACIÓN DE EMPRESAS


Tiene hasta nombre: “fuga de carbono”. Se llama así al riesgo de que una empresa deslocalice su producción hacia países en los que no se paga por emitir gases de efecto invernadero si le resulta demasiado caro operar en Europa. Ese riesgo justifica el reparto de derechos de emisión gratuitos. La proporción del 53% (subasta) 43% (gratuitos) seguirá como hasta ahora. Pero Valvanera Ulargui señala que se incluirán “factores de corrección”.
La propuesta del consejo de ministros de medio ambiente europeos de esta semana no salió adelante por unanimidad. A favor votaron 19 países, entre ellos Alemania, Francia, Reino Unido y España. En contra, nueve, entre los que destaca Polonia, muy reacia a las políticas climáticas por el temor a que su economía, muy centrada en actividades contaminantes, se vea afectada.

dijous, 2 de març del 2017

Intel·ligència artificial i canvi social

Article publicat a La Directa
 
Amb el desenvolupament i proliferació d'intel·ligències artificials cada cop més sofisticades, la mà invisible del mercat podria passar d'afavorir una minoria a perjudicar tothom, un pronòstic clau per assolir el consens per sortir del capitalisme
Salvador Pueyo 28/02/2017
Avui dia poca gent creu que sortir del capitalisme sigui una solució pragmàtica als nostres mals. Les elits econòmiques són massa poderoses, i a més argumenten que les necessitem perquè creïn feina i prosperitat, que els nostres interessos passen pels seus interessos. Però quan la tecnologia assoleix fites increïbles es creen escenaris que eren impensables i que ens fan replantejar on està el límit del possible, també políticament. En un estudi recentment publicat en una revista acadèmica, suggereixo que comença una etapa en què els seus interessos convergeixen cap als nostres, i no a l'inrevés, però que encara no se n'han adonat, ni nosaltres tampoc. Si en prenem consciència a temps, un canvi de sistema en favor dels interessos col·lectius pot esdevenir no tan sols necessari, sinó també plausible.
Quan la tecnologia assoleix fites increïbles es creen escenaris que eren impensables, també políticament
Un descontentament general s'estén per aquest món accelerat. Per a molta gent és especialment angoixant que la seva feina pugui quedar obsoleta en qualsevol moment, si és que encara en té. En descartar-se qualsevol canvi que incomodi les elits, el que resta és cercar caps de turc més febles com ara les persones immigrades, o la fugida endavant amb més creixement, més innovació, i, en darrer terme, més automatització de la producció i més feines que restaran obsoletes. Alhora, se'ns culpabilitza individualment de la nostra situació i se'ns demana que desenvolupem tota mena de capacitats per vèncer en la cursa cap al lloc de treball, però és una cursa que tard o d'hora perdrem si competim contra màquines que estan passant de reemplaçar ocupacions repetitives a assumir tasques cada cop més sofisticades.
A més, si alternatives com aprofitar l'automatització per reduir jornades sense reduir salaris costen tant de dur a la pràctica, no és només pel poder polític i mediàtic de les elits econòmiques. També és que han fet servir aquest poder per impulsar un mercat globalitzat en què els governs són mers jugadors en lloc d'establir les regles del joc. Però la contrapartida és que ningú, ni tan sols les elits, no controla realment l'economia globalitzada. El tot no és la suma de les parts, i els mercats fan coses que ningú no decideix (per exemple durant les crisis). En particular, la competència crea pressions anàlogues a les de la selecció natural i no sempre desitjables: si una empresa pot ser més rendible a força de degradar l'entorn, precaritzar llocs de treball o eliminar-los, però no ho fa, pot ser desplaçada automàticament per una que ho faci. Normalment les elits s'han pressuposat guanyadores en aquest joc que han impulsat, però està justificada aquesta creença?

Un possible futur: la distòpia tecnològica
El futur el dibuixaran molts factors. Alhora que les màquines es fan més sofisticades i reemplacen feines més complexes, ens enfrontem a una probable escassedat d'energia i de recursos com ara metalls rars, essencials per a la societat de la informació com la coneixem. És un enigma si aquestes tecnologies s'adaptaran plenament al nou context ambiental o bé hi haurà un repunt del treball humà. Però aquest repunt no seria un retorn a situacions anteriors. Primer, perquè cal témer un aprofundiment de la precarietat, en haver-hi tècniques cada cop més refinades d'explotació laboral i una publicitat intel·ligent que deurà crear compulsions progressivament més irresistibles a consumir i treballar. En segon lloc, perquè, tant si les feines simples retornen a mans humanes com si no, la competència farà que les feines complexes de més rellevància econòmica vagin passant a les màquines a mesura que siguin capaces de dur-les a terme més eficaçment. És a dir, els rols de persones i màquines es poden invertir.
Hi ha algun límit, alguna feina tan complexa que sempre l'hauran de fer éssers humans? Si fem cas del gruix de persones expertes en intel·ligència artificial (IA), hem de suposar que no. La majoria creuen que la IA acabarà superant la intel·ligència humana en tots o quasi tots els aspectes, tot esdevenint superintel·ligència, i així ho asseguren també personatges com Stephen Hawking, Bill Gates o Elon Musk. I no necessàriament en un futur llunyà. Segons enquestes fetes entre 2012 i 2013, les persones expertes veien una probabilitat del 10% que la IA hagués assolit nivell humà el 2022, 50% el 2040 i 90% el 2075. A més, posteriorment a aquestes enquestes s'ha disparat una cursa cap a la superintel·ligència entre els gegants tecnològics. El que té fama d'estar més avançat és Google, que el 2015 va pagar 625 milions de dòlars per DeepMind, una start-up que s'encamina en aquesta direcció.
Hi ha algun límit, alguna feina tan complexa que sempre l'hauran de fer éssers humans? El gruix de persones expertes en intel·ligència artificial creuen que no
Ajuntant les peces del puzle, una conclusió sorprenent és que, si el capitalisme global segueix endavant, les empreses que triomfaran en el mercat global seran aquelles en què màquines superintel·ligents reemplacin les pròpies elits econòmiques en les tasques que fan, començant per la direcció de les grans empreses. Així ho vaig escriure en un article acadèmic que va ser acceptat per a la seva publicació el passat 21 de desembre, i just el dia abans es va saber que aquests són els plans de Bridgewater, el principal fons d'inversió lliure (hedge fund) del món. El seu fundador, mentre es prepara per a la jubilació, espera haver transferit 3/4 parts de les decisions de direcció de l'empresa a una IA en tan sols cinc anys.
D'entrada certes elits poden esperar lucrar-se en tant que propietàries d'aquestes màquines encara que les màquines les superin en intel·ligència, però és qüestionable que un vincle així sigui sostenible en un context de competència severa, i no és difícil d'imaginar maneres en què podria desfer-se. La propietat de les grans empreses se sol establir a les borses. A les borses dels EUA, més de la meitat de les transaccions ja es decideixen automàticament. Quan s'arribi al 100%, les persones posseïdores del capital no hi faran cap paper a part d'extreure beneficis, per la qual cosa podrien quedar fàcilment arraconades per empreses financeres que puguin reinvertir tots els guanys en no pertànyer a ningú (tipus caixa d'estalvis, per exemple).
El fons d'inversió Bridgewater espera trasferir 3/4 parts de les decisions de direcció a una IA en el termini de cinc anys
Cal seguir estudiant-ho, però és plausible que en poques dècades l'economia sigui ja del tot un engranatge kafkià amb les persones excloses o explotades sense cap propòsit, on fins i tot qui actualment té el poder econòmic acabi com tota la resta. Deurà ser irreversible si el sistema no canvia ben abans d'arribar a aquest punt. Però potser canviarà.

Un altre possible futur: canvi de sistema
Infinitat de veus han advertit que el neoliberalisme seria un malson in crescendo per al 99% de nosaltres, però, ara, la sospita fundada que pugui ser-ho per al 100% obre una finestra d'oportunitat sense precedents per a una acció consensuada de canvi sistèmic, si aquesta idea es difon àmpliament.
Una prioritat serà aturar nous tractats internacionals adreçats a aprofundir la globalització neoliberal, i coordinar-se per regular democràticament el mercat global. Però no es tracta de recuperar el vell tàndem entre un mercat amb la competència com a motor i unes institucions públiques que li posin límits i impostos. Mentre el motor sigui la competència, les empreses estaran estructuralment empeses a esquivar obstacles institucionals. Moltes ja hi excel·leixen ara, i poc s'hi podrà fer quan la seva infraestructura digital ens superi en intel·ligència.
Una prioritat serà coordinar-se per regular democràticament el mercat sobre els principis de suficiència i solidaritat
L'alternativa més creïble implica canviar de motor, passant d'un sistema que promou la competència i l'expansió sense límits en empreses i persones a un altre de basat en regles econòmiques que duguin incorporats principis més decreixentistes de suficiència i solidaritat. Cal molta recerca i debat sobre com concretar aquestes regles. Exemples d'eines prometedores són el balanç social de la Xarxa d'Economia Solidària i el balanç de l'economia del bé comú, que serveixen per fer públic el capteniment social i ambiental de cada empresa de manera sistemàtica, cosa que permet emprar criteris ètics a agents privats i públics que hi interactuen en cada fase del procés de producció i consum. Amb un fort suport institucional, eines com aquestes podrien iniciar un cercle virtuós que transformi l'economia en un entramat d'empreses socials genuïnament adreçades a servir l'interès col·lectiu.
Les empreses actuals, que en part serveixen interessos no sempre col·lectius i en part estan subjectes a forces cegues del mercat, semblen estar evolucionant cap a empreses egoistes automatitzades que no servirien ningú, però si ens afanyem, podrem agafar el trencall que ens dugui cap a un sistema d'empreses socials al servei de tothom. En ambdós casos, les elits deixarien de ser elits, però per a elles i per a tothom el segon camí és molt més esperançador, i aquest interès comú el fa creïble. Per començar, quelcom vital que tothom podem anar fent és, senzillament, parlar-ne.
Salvador Pueyo és investigador transdisciplinar a la Universitat de Barcelona i membre del grup Recerca i Decreixement