divendres, 7 d’octubre de 2016

Vicenç Navarro, Yanis Varoufakis y la RBU



Artículo de Vicenç Navarro:
¿Está el estado de bienestar muerto? Crítica a Yanis Varoufakis”

Conferencia de  Yanis Varoufakis:
Technical change turns Basic Income into a necessity”

Misma conferencia de Yanis Varoufakis, pero con subtítulos (al empezar, poned el ratón encima del video, clicáis en la rueda de configuración, luego en subtítulos y escogéis español)

Según Vicenç Navarro (VN), Yanis Varoufakis (YV) expresa en su conferencia que “los Estados del Bienestar [EB] en los países capitalistas desarrollados están ya muertos, junto con los partidos socialdemócratas que los establecieron […] En ambas “muertes” Varoufakis atribuye tal situación a que los Estados-nación ya no pintan nada, pues han perdido toda soberanía.”, y, siempre según VN, YV propone que en su lugar, y dado que están muertos “se establezca la Renta Básica Universal (RBU)”:

3’45; 4’40”, trasvase del mundo productivo al mundo financiero: financiarización, o según el neologismo utilizado por YN bankruptocracy: bancorruptocracia.

1’47; 6’05”, La tradición social democracia ha muerto por que la clase trabajadora ya no puede “protegerse” a sí misma”.

6’38”, intuyo el sentido: la imposibilidad de sostener la seguridad del Estado del Bienestar (EB) explicado como un seguro del trabajo (2’12”) hacia la propia clase asalariada.

6’55”, es imposible incrementar a favor de la clase trabajadora la redistribución actual, por dos motivos: 1) político, en los centros de decisión mandan los que mandan: unos políticos tóxicos; 2) Tecnológico: inteligencia artificial aplicada a servicios (banca incluida…), automatización en manufacturas…

9’48”, defiende la necesidad ineludible de la RBU por los motivos expuestos: muerte de la tradición socialdemócrata, imposibilidad de sostener el estado del bienestar por la menor necesidad de asalariados, y por ello, de salarios.

Peligro evidente: YV entiende la RBU como la alternativa al hundimiento del EB, y no como la lógica y subsiguiente consecuencia de la propia EB.

Peligro subyacente: si aceptamos la estrategia de YV, la RBU puede devenir, si no se entiende como inapelablemente unido a la profundización del EB, en la monetarización de los servicios públicos.

Otro peligro subyacente: A pesar de las loas de YV a la economía colaborativa -en el mundo de las app- el empoderamiento que, a falta del EB, pueda traer la RBU a la ciudadanía (y al margen de su futilidad a medio plazo, si aceptamos el peligro subyacente anterior) puede provocar la ilusión de que la esfera autónoma (en el sentido que le da Van Parijs) pueda ser una estrategia ganadora, una alternativa global y real al capitalismo, ilusión que se vendrá abajo en cuanto el Estado deje de ser la fuente de seguridad y legitimidad de la ciudadanía.

Las consecuencias de la financiarización de la economía

Otra razón que –según Varoufakis- justifica el establecimiento de la RBU es la financiarización de la economía en el capitalismo actual. Durante estos años hemos estado viendo la expansión del sector financiero a costa de la economía productiva, lo cual complica todavía más la sostenibilidad del Estado del Bienestar, pues al disminuir la economía productiva disminuye también la fuerza laboral, que es la que financia el Estado del Bienestar. Según Varoufakis, la actividad financiera está, pues, sustituyendo a la producción de bienes y al consumo, sujetos de la economía real o productiva, y con ello a los puestos de trabajo y a los trabajadores, dificultando todavía más la financiación del Estado del Bienestar, basada –como se ha señalado antes- en la gravación de las rentas del trabajo.” (del artículo de VN, la negrita es mía)

VN acepta la argumentación de YV (“hay elementos de este análisis, como la creciente financiarización de la economía, con los que estoy totalmente de acuerdo”). Y aunque no cabe duda de que existe una financiarización de la economía, lo que es erróneo, sin embargo y en mi opinión, es sostener las dos afirmaciones resaltadas en negrita.

El sector financiero (la financiarización) no se expande a costa de la economía productiva, si con ello queremos decir que entre ambos existe una conflicto resuelto como suma cero del producto agregado de ambas: entre 1990 y 2010 se produjo tanto un incremento de la financiarización de la economía como de la llamada “economía real”. El PIB paso de 22,5 a 65,6 Billones de USD (precios constantes valor 2015) y  Los activos financieros pasaron de significar ¾ del PIB (1990: 7 Billones USD, aprox.) a ser 3 veces el PIB (2010: 200 Billones USD, aprox.). El sector financiero no creció a costa de la economía productiva. Ni siquiera creció “a costa” de los beneficios de la economía productiva, más bien podemos afirmar que creció “gracias a” los beneficios de la economía productiva.

El sector financiero (la financiarización) no sustituye la economía productiva, si con ello queremos decir que entre ambos existe una conflicto que las funciones y productos del sector financiero hacen obsoletas las funciones y productos de la llamada economía real y productiva: no creo que nadie pueda alimentarse de un Hedge Found o viajar de Barcelona a París a bordo de un CDS. Por el contrario la financiarización crece gracias a la apropiación de la productividad derivada de lo que sustituye a los puestos de trabajo: la mecanización, informatización y robotización.

Si podríamos decir que existe un movimiento, de alguna manera “interno”, de los beneficios del capitalismo productivo al capitalismo financiero, y podemos afirmar que la causa -y también su efecto- es la financiarización, por lo que no podemos excluir una colusión (colusión, que no colisión[1]) entre los poderes fácticos de los dos sectores: el financiero y el industrial.

El traslado de Chicago a Wall Street no fue tal, si con ello se quiere VN argumentar que la financiarización fue la razón directa de la debacle de Chicago. La razón fue que en otras partes del mundo se producía lo mismo, pero más barato: un efecto combinado de, entre otras, dos causas: la tecnología y la globalización, causas que, ciertamente, están detrás también de la financiarización, por lo que realmente existe un correlato entre la subida de Wall Street y la bajada de Chicago, pero no una relación de causa efecto. No podemos olvidar que la bajada de salarios (tanto relativos al PIB como absolutos) y su impacto en el consumo (impacto oculto en primera instancia por la burbuja que reventó en 2007), es una muy importante causa tanto de la debacle como de la financiarización.

Po ello no es válido argumentar que la expansión del sector financiero afecte al EB por que fuerza la “disminución la economía productiva”, puesto que como hemos visto dicha minoración (importante: no en producción, sino en costes y concretamente, en costes laborales) es el efecto combinado de tres causas: la bajada de salarios (relativos al PIB y absolutos), la tecnología y la globalización. Afecta al EB porque gracias a la ingeniería fiscal se evaden impuestos y gracias a la desregulación se especula con los beneficios en mercados que no pagan impuestos. Y son estos impuestos desaparecidos, evaporados en los paraísos fiscales y en los dumping fiscales, los que sí agreden al Estado del Bienestar, y no por nada, sino por mor de la privatización del EB: no es nada personal, son negocios.

“El desacuerdo, pues, es probable que radique no tanto en los ingresos, sino en los gastos. Y es ahí donde Varoufakis desatiende el Estado del Bienestar demasiado rápidamente. Según él, el dinero debe ir a cada ciudadano o residente, siéndole transferida la misma cantidad de dinero a cada persona, sea ciudadano o residente. Pero, ¿por qué la misma cantidad? Si el objetivo de la RBU es reducir la pobreza, es fácil mostrar que los países que han sido más exitosos en reducir la pobreza han sido aquellos países escandinavos que han seguido precisamente las políticas de tradición socialdemócrata, mediante transferencias y servicios públicos, lo cual implica también garantizar unos ingresos a cada ciudadano que le permitan una vida digna mediante la transferencia de fondos y servicios públicos que representan una cantidad superior a la que recibiría mediante la RBU.” (del artículo de VN, la negrita es mía)

Estoy plenamente de acuerdo con VN en que la agresión contra el EB sólo tiene una solución, y ésta es política: volver a vigorizar el EB con una nueva política fiscal progresiva y con un aumento de los derechos laborales de los ciudadanos (o sea, de la “clase asalariada”, que es más que la “clase obrera o trabajadora”, propuesta de definición de clase asalariada: el conjunto de los ciudadanos que dependen directa o indirectamente de un salario o de las cotizaciones e impuestos a él asociadas, y dedican sus rentas -salario, ganancia, pensión, subsidio o similar- principalmente al consumo y a pagar impuestos para hacer funcionar la parte pública de la producción de bienes básicos; se debe incluir a los que no trabajan, por ser estudiantes, en paro, en autoproducción/autoconsumo, en tareas de cuidado y hogar, jubilados o similares, ya que también son, ni que sea indirectamente, salario-dependientes).

Ciertamente sería conveniente  tener una sesión relajada donde poder mostrar a VN los números de la microsimulación en la que basamos la argumentación de la RBU y su posibilidad presupuestaria, pero también me parece entender que VN también ve el peligro que subyace a la exposición de YV: la monetarización de los servicios públicos.

En lo que no estoy de acuerdo con VN -ni tampoco, por otra parte en que YV no lo tenga en cuenta- es en su afirmación de que en el norte de Europa hay mas EB porque no se basa en las cotizaciones sino en los fondos generales. Veamos:

Participación de los impuestos en % del PIB, segun datos del EUROSTAT:

Total
IVA
Salarios (incluye cotizaciones e impuestos)
Cotiz.Patr.
(Incl. Col. Ant.)
Capital

2007
2012
2007
2012
2007
2012
2007
2012
2007
2012
Dinamarca
49
48,3
16,1
14,9
25
24,5
0,5
0,7
7,9
8,9
Alemania
39
39,1
10,9
10,8
21,3
22,1
6,6
6,8
6,8
6,2
España
36,8
33,3
8,5
8,6
17
17,2
8,9
8,4
11,3
7,5
Italia
42,9
44
10,8
10,9
21
22,5
10,6
10,8
11,1
10,6
Suecia
47,6
44,2
12,8
12,6
27,2
25,9
12,2
12
7,6
5,7











Datos en % sobre el PIB

Esto no nos debería ser extraño, ni creo que lo sea para nadie que tenga un mínimo de interés en este tema: es la clase asalariada (ver definición anterior), con su esfuerzo y sus cotizaciones e impuestos, los que soportan el estado del bienestar.

Contablemente, que no social o políticamente por mor de aquello que llamamos “construir el relato”, cotizaciones e impuestos salen del mismo cajón: la masa salarial.

Eso sí ¿no resulta sorprendente el % respecto al PIB de los impuestos sobre el Capital en Dinamarca, Suecia y Alemania en 2007 fuera un 25% menor que el de España o Italia? Una hipótesis: la clase asalariada de aquellos países cobra más que en estos, y en correlación los beneficios de las empresas son relativamente menores y, aunque sus impuestos sobre beneficios sean nominal y absolutamente mayores, su participación en el total de impuestos es menor y por eso los salarios pagan más en % del PIB en Dinamarca, Suecia y Alemania (un botón: McDonalds: Paseo de Gracia, BCN, 6$/hora; EEUU, 7,75$/hora, Copenhague, 21$/hora). Sólo es una hipótesis. Igualmente es  factible pensar que la bajada en España del 11,3 al 7,5 ha sido un efecto de la crisis, y que rápidamente volverá al mismo nivel ...


PIB en mil mill €
Pib per cápita €
Rentas salariales, en mil mill €
% de les rentes salarials en el PIB

2007
2012
2007
2012
2007
2012
2007
2012
Dinamarca
227,53
245,25
41700
43900
124,72
135,37
54,81%
55,20%
Alemania
2428,5
2666,4
29500
32600
1186,95
1375,9
48,88%
51,60%
España
1053,16
1029
23500
22300
504,15
482,6
47,87%
46,90%
Italia
1554,19
1566,91
26200
25700
633,05
669,05
40,73%
42,70%
Suecia
337,94
407,82
36900
42800
181,4
219,5
53,68%
53,82%










Los datos de la tabla anterior muestran claramente que no son las cotizaciones o los impuestos los principales responsables, sino que es la participación de los salarios en el PIB (junto con una política fiscal menos progresista y menos redistributiva, más los problemas de evasión, elusión e ingeniería fiscal) el principal motivo de la falta de calidad de nuestro EB.

Por otra parte, no es mala estrategia política ir derivando las cotizaciones a impuestos vía el incremento de salarios a cargo de cotizaciones.

Pero hay más, y este “algo más” no aparece en ninguno de los dos discursos:

¿Qué hay de la bajada de sueldos relativa y absoluta y su impacto en los beneficios y, especialmente, en la deuda?

Propuesta de tesis: una vez desaparecida toda regulación y el cinturón de la convertibilidad dólar/oro, la realización de los beneficios sólo puede ejecutarse a través del gasto (consumo más inversión) o a través de la creación de deuda. Por ello la razón y causa de la presente crisis es una determinada forma de entender esa realización: los beneficios no se gastan (ni como consumo ni como inversión), por lo que su realización exige la aparición de una deuda equivalente.

La anterior tesis puede ser escrita de la siguiente manera: si los beneficios contables se convierten en capital financiero, se generará necesariamente una deuda de igual monto. Deuda que es asumida por la sociedad (principalmente por los ciudadanos) y que sirve para sufragar aquella parte del consumo y los servicios públicos que no alcanza a ser retribuida por las rentas de los ciudadanos o por los impuestos.

Y como conclusión de todo lo anterior: la crisis financiera, primero como deuda privada, y luego como deuda pública, tiene su fundamentación en la no conversión de los beneficios en consumo o inversión.

Rafael Granero.




[1] “Mediante el R.D.7/1996 de 7 de junio, en su artículo 20, se dieron legalidad a los Préstamos participativos, que como su nombre indica son “prestamos retribuidos” y costosos para la empresa que los recibe. La norma equiparó estos préstamos de los socios a las aportaciones del capital privado, al concederlos la calidad de “fondos propios”, esto es equivalente, societaria y mercantilmente a las aportaciones de capital social. Estos préstamos, implican una retribución garantizada, y una costosa forma de capitalizar las empresas, que desde entonces han procedido a sustituir aportaciones de capital, por préstamos en volumen que en algunas empresas, supone hasta en 5 y 10 veces el Capital Social. Una regulación que el PSOE, ha mantenido con la Ley 16/2997, de 4 de julio.DA3ª) añadiendo meras correcciones contables – ya no son recursos propios, y sí patrimonio neto a efectos concursales – que no corrigen el núcleo del problema: los socios se llevan en forma de intereses lo que no son sino “beneficios disfrazados” de costes financieros.” Eduardo Gutiérrez, Economista, Subcapitalización y despido económico, en nuevatribuna.es, 16/09/2010, y también Daniel Albarracín y Eduardo Gutiérrez, en Financiarización, nuevos perímetros empresariales y retos sindicales, Cuadernos de Relaciones Laborales,  16/05/2012,  pp 365 y ss.

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