divendres, 15 de gener de 2016

Más de 150 políticos y activistas firman el llamamiento "Un Plan B para Europa"


"Muy interesante el Plan B para Europa, excelente iniciativa, pero faltan cosas esenciales
1. El cambio de modelo productivo que hay que hacer para luchar eficazmente contra el cambio climático, una gravísima amenaza, también en la escala europea, sobre todo para los países mediterráneos.
2. Abordar el grave problema de la dependencia del petróleo y de su escasez en ciernes (peak-oil) por los efectos que puede tener sobre la estabilidad del sistema económico.
3. Incorporar el relato de protección de los ecosistemas y del propio ser humano a las prioridades de la cumbre. Sin políticas contra el cambio climático y por la protección de los ecosistemas no hay cambio real. "
Más de 150 políticos y activistas firman el llamamiento "Un Plan B para Europa"
El llamamiento, que nace casi de forma paralela al movimiento DiEM25 (Democracy in Europe Movement 2025) lanzado por el exMinistro Yanis Varoufakis hace sólo unos días, ha sido lanzado esta misma mañana con la intención de denunciar una Europa falta de democracia, insolidaria y basada en la “austeridad que privatiza los bienes comunes y destruye los derechos sociales y laborales en lugar de hacer frente a las causas iniciales de la crisis, la desregulación del sistema financiero y la captura corporativa de las instituciones de la UE a través de los grandes lobbies y las puertas giratorias”, tal y como indica el texto.

Article publicat a El Salmón Contracorriente

Convocan una conferencia europea los días 19, 20 y 21 de febrero en Madrid

Cientos de activistas, políticos e intelectuales de la talla de Yanis Varoufakis, Ada Colau, Susan George, Ken Loach, Teresa Rodríguez, Carlos Sánchez Mato, Miguel Urbán, Marina Albiol o Noam Chomsky, firman el llamamiento ‘Plan B, contra la austeridad, por una Europa democrática’ y convocan a una conferencia europea que se celebrará en Madrid los días 19, 20 y 21 de febrero.


Esta iniciativa es lanzada por personalidades del mundo de la política, intelectuales y activistas de movimientos sociales entre los que se encuentra el ex-Ministro de Finanzas Yanis Varoufakis junto con la ex-presidenta del Parlamento griego Zoe Konstantopoulou, los eurodiputados de Podemos e Izquierda Unida, Lola Sánchez, Miguel Urbán, Marina Albiol y Javier Couso, la alcaldesa de Barceloa Ada Colau, el Alcalde de Cádiz José María González “Kichi”, el concejal de economía y hacienda de Madrid Carlos Sánchez Mato, la Presidenta del Transnational Institute Susan George, el lingüista y activista estadounidense Noam Chomsky, Yayo Herrero de Ecologistas en Acción o el director de cine Ken Loach.
Ante la Europa de la austeridad, la desigualdad, precaria, insolidaria y gobernada de facto por una tecnocracia al servicio de los intereses de una pequeña, pero poderosa, minoría de poderes económicos y financieros” en la que nos encontramos en estos momentos, el llamamiento propone una mayor coordinación, colaboración y cooperación práctica entre los movimientos sociales, plataformas ciudadanas y ONG’s que ya se han puesto a trabajar para cambiar esta Europa, como la campaña No al TTIP, Blockupy o las Euromarchas. Una unión de fuerzas solidaria e interancionalista que pueda plantar cara a la Europa de la austeridad.
Para ello, los firmantes del llamamiento, convocan a la ciudadanía a participar en una conferencia europea que se celebrará los días 19, 20 y 21 de febrero en Madrid, en la que se celebrarán exposiciones, charlas y talleres para debatir sobre deuda, moneda, migración, derechos laborales, estructura europea o comercio internacional.
Para adehrirse y firmar el llamamiento podéis vistar la web del Plan B.



Un Plan B para Europa

Llamamiento para construir un espacio de convergencia europeo contra la austeridad y para la construcción de una verdadera democracia.


En julio de 2015 asistimos a un Golpe de Estado financiero ejecutado desde la Unión Europea y sus Instituciones contra el Gobierno griego, condenando a la población griega a seguir sufriendo las políticas de austeridad que ya habían rechazado en dos ocasiones a través de las urnas. Este golpe ha intensificado el debate sobre el poder de las instituciones de la Unión Europea, su incompatibilidad con la democracia y su papel como garante de los derechos básicos exigidos por los europeos.


 Sabemos que existen alternativas a la austeridad. Iniciativas como "Por un Plan B en Europa", "Austerexit" o DiEM25 (Democracy in Europe Movement 2025) denuncian el chantaje del tercer memorando de entendimiento impuesto a Grecia, el fracaso económico que supondrá y el carácter antidemocrático de la UE. Reconocido por el mismo presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien declaró: “No  puede haber decisiones democráticas contra los tratados europeos”


También somos testigos de la respuesta insolidaria (en ocasiones hasta xenófoba), de las Instituciones Europeas y de los Estados Miembros ante la llegada de refugiados procedentes de Oriente Medio y África, y ante el drama humano que ello conlleva. Remarcando la hipocresía del discurso de la UE respecto a los DDHH, que de forma indirecta, a través de la venta de armas o con políticas comerciales, es un actor clave en los conflictos que han provocado las recientes crisis humanitarias. El régimen de crisis de la UE, iniciado hace ocho años y basado en la austeridad, privatiza los bienes comunes y destruye los derechos sociales y laborales en lugar de hacer frente a las causas iniciales de la crisis; la desregulación del sistema financiero y la captura corporativa de las instituciones de la UE a través de los grandes lobbies y las puertas giratorias. La UE promueve soluciones falsas negociando, con gran opacidad y sin apenas control democrático, tratados de comercio e inversión como el TTIP, el CETA o el TiSA, que eliminan lo que consideran barreras al comercio: los derechos y normas que protegen a la ciudadanía, a los trabajadores o al medio ambiente. Es el golpe definitivo a nuestras democracias y al Estado de Derecho, especialmente a través de los mecanismos de protección al inversor.


La actual UE está gobernada de facto por una tecnocracia al servicio de los intereses de una pequeña, pero poderosa, minoría de poderes económicos y  financieros. Todo ello ha provocado el resurgimiento del discurso de la extrema derecha y de posiciones xenófobas y nacionalistas en muchos países de Europa. Los demócratas tenemos la responsabilidad de reaccionar ante esta amenaza e impedir que los fascismos capitalicen el dolor y el descontento de la ciudadanía, la cual a pesar a pesar de todo ha demostrado solidaridad ante la tragedia humanitaria que sufren cientos de miles de personas refugiadas.

La sociedad ya se ha puesto a trabajar por un cambio radical en las políticas de la UE.  Movilizaciones sociales, como Blockupy, la campaña NO al TTIP, el Alter Summit, la huelga general europea en 2012, las Euromarchas, o el ingente trabajo realizado por numerosas plataformas ciudadanas y ONG's, suponen un valioso capital humano, intelectual e ideológico por la defensa de los Derechos Humanos, el respeto a la Tierra y a la dignidad de las personas por encima de intereses políticos y económicos. Creemos, sin embargo, que es necesaria una mayor coordinación y cooperación práctica para la movilización a nivel europeo.


Hay muchas propuestas en marcha para acabar con la austeridad: una política fiscal justa y el cierre de paraísos fiscales, sistemas de intercambio complementarios, la remunicipalización de los servicios públicos, el reparto igualitario de todos los trabajos incluidos los cuidados en condiciones de dignidad, la apuesta por un modelo de producción basado en las energías renovables, y reformar o abolir el pacto fiscal europeo - formalmente Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en la Unión Económica y Monetaria. 


El ejemplo de Grecia nos ha mostrado que para hacer frente a la actual coyuntura debemos aunar esfuerzos desde todos los Estados Miembros y desde todas las esferas: política, intelectual y de la sociedad civil. Nuestra visión es solidaria e internacionalista.


 Por estos motivos, queremos generar un espacio de confluencia  en el que todas las personas, movimientos y organizaciones que nos oponemos al modelo actual de Unión Europea y consensuar una agenda común de objetivos, proyectos y acciones, con el fin último de romper con el régimen de austeridad de la UE y democratizar radicalmente las Instituciones Europeas, poniéndolas al servicio de la ciudadanía.


Para ello convocamos una conferencia europea los días 19, 20 y 21 de febrero en Madrid, y llamamos públicamente a participar en los debates, grupos de trabajo y exposiciones que allí se organizarán.

Más información en www.planbeuropa.es

 

 

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