dimecres, 15 de febrer de 2017

Capitalismo Enfermo

Article publicat a El Periódico

 Antón Costas, catedrático y expresidente del Cercle, que presenta un nuevo libro, alerta de que "la desigualdad asesina la economía de mercado"

Capitalismo enfermo
JOAN CORTADELLAS
Antón Costas, catedrático y expresidente del Cercle d'Economia.
Domingo, 12 de febrero del 2017








Aunque el auge se produce en la actualidad, los populismos, en especial los de extrema derecha, son un mal que viene de atrás, de las consecuencias de un capitalismo que está enfermo y que ha mostrado en los últimos años la peor de sus caras. "O lo civilizamos de nuevo o la alternativa es la decadencia y la barbarie", concluye Antón Costas, coautor con Xosé Carlos Arias, de 'La nueva piel del capitalismo' (Galaxia Gutermberg, Barcelona 2016). A su juicio, se corre el riesgo de "un choque de trenes entre el capitalismo y la democracia", como tras la primera guerra mundial y la etapa de la gran depresión.
Costas, catedrático de Política Económica, que presenta este lunes el libro en el Cercle d'Economia (que presidió hasta hace pocas semanas), advierte de que la economía de mercado se muestra mucho menos amable. Y en esta fase destaca la desigualdad que, en su opinión, "asesina el capitalismo".

El autor avisa de que la relación entre crecimiento y progreso social se ha truncado

En las fases en las que el modelo presentaba su mejor cara (las tres décadas posteriores a la segunda guerra mundial), "el crecimiento econónico era sinónimo de progreso social", explica. En la actualidad, "la fe en el progreso social, que es como un pegamento invisible para la armonía social y económica", se ha perdido en un contexto de capitalismo dominado por la "hiperfinanciarización". Se ha pasado de una economía "con cara y ojos, patronos, banqueros, dueños de empresas..." a otra en la que predominan los fondos y grandes corporaciones impersonales.
Y otra característica: los monopolios y la cartelización de las economías, que frenan el dinamismo de las economías y, a través de precios no competitivos, extraen rentas de los hogares. Una combinación explosiva y que frustra a los ciudadanos. No es de extrañar, según un estudio de McKinsey, entre un 60% y un 70% de las sociedades occidentales han experimentado una pérdida de ingresos y renta del 30% en los úlitmos 20 años, afirma Costas.

OLFATO POPULISTA

¿La respuesta? El populismo, consecuencia de "un sentimiento de desahucio que lleva a la gente a buscar líderes caracterizados por el autoritarismo y el mesianismo", sentencia Costas que, cuando entregó con Arias el original de este libro, la posibilidad de que Donald Trump ganara la presidencia de EEUU aún parecía remota, aunque no el 'brexit'. "Los populistas tienen un mayor olfato para oler la sangre y el deterioro de las cosas y han sabido interpreatar el sentimientode desamparo social", agrega.
A su juicio, el mayor de los riesgos no es solo que accedan al poder a través de las urnas este tipo de líderes sino que "se anulen los mecanismos de control de la democracia". Todo ello se produce en un escenario en el que se ha producido el mayor cambio geopolítico en un siglo. Y en un marco en el que la insatisfacción social por la ruptura del binomio crecimiento/progreso y la pérdida de poder adquisitivo de las clases medias se ha compatibilizado con "una visión cosmopolita por parte de las élites conservadoras y socialdemócratas en favor de una globalización sin condiciones".
Y en medio de este marasmo, la bautizada como "singularidad española". Y es que es el único país del mundo que no ha sucumbido a las corrientes populistas de derechas, destaca este catedrático. "El populismo que ha aparecido es democrático y la economía crece y crea empleo, aunque tenemos un problema de salarios", concluye.

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