dimarts, 13 de juny de 2017

“En Holanda os llaman vagos y se quedan vuestros impuestos”

Article publicat a El País
Rutger Bregman, filósofo, autor de "Utopía para realistas"
Voy a cumplir 30: me siento europeo de una UE mejorable. Soy holandés: lamento que denigremos a los españoles tras aprovecharnos fiscalmente de ellos. Mis ideas interesan más que mi vida. El sistema proporcional electoral holandés obliga a los partidos a pactar, les quita poder y dificulta la corrupción

LV | Foto: Kim Manresa
Algunos critican –otros alaban– estos días a Amancio Ortega, creador de Inditex y uno de los hombres más ricos del mundo, por donar 320 millones de euros contra el cáncer a nuestra sanidad pública mientras su empresa recurre a maniobras elusivas para pagar lo mínimo a la Hacienda española. Convengo con Bregman en que don Amancio, empresario admirable, tiene la obligación ética de pagar al fisco hispano por todos los beneficios que aquí se generan y –sólo después– todo el derecho a hacer las donaciones que quiera con todo mi agradecimiento y asumo que con el de todos. Lo mejor de esta polémica es que demuestra que los europeos ya no nos conformamos con lo que es legal: exigimos que, además, sea lo justo.
¿Por qué su ministro de Economía Dijsselbloem nos llama vagos tan a menudo?
Porque sabe que la mayoría de los holandeses piensa que los españoles, los italianos y los griegos se aprovechan de ellos para llevar una buena vida de fiesta y siesta al sol.
Pues me alegro de que no le haya ido bien en las elecciones: su partido se ha hundido.
Pero él aún es el político más popular de Holanda gracias a ese tipo de declaraciones que halagan los más bajos instintos supremacistas y tribales de mis conciudadanos.
De esos hay en todas partes.
Pero lo que no cuenta Dijsselbloem es que, en realidad, Holanda es un paraíso fiscal que ha servido a las multinacionales españolas para eludir el pago de sus impuestos en España con esquemas que acaban llevándose el dinero que debería financiar la sanidad y la educación ­españolas a paraísos fiscales.
Y de paso financian la sanidad y la educación de holandeses que nos llaman vagos.
Las multinacionales obtienen beneficios en España y en otros países de la UE, pero pagan sus impuestos en Holanda –con un tipo mucho más bajo– y, desde allí, los reenviamos a las Antillas Holandesas y otros paraísos fiscales donde ya no tributan nada.
A esa triangulación la llaman el sandwich holandés y hace años que se practica.
Maniobras parecidas diseñó en su día el presidente de la Comisión Europea, Juncker, cuando trabajaba en su país, Luxemburgo.
Debería haber dimitido ya sólo por eso.
Lo curioso es que esos mismos que, cuando proponemos avances sociales, nos acusan de utópicos son los que luego fomentan la elusión fiscal. Y esa sí que la consideran realista.
Lo bueno es que, legal o no, la mayoría de los europeos ya no la toleramos.
Es que no podremos financiar más pensiones ni mejores servicios para todos si ellos se llevan el dinero de los beneficios, tras pagar sueldos menguantes, a paraísos fiscales.
¿Qué propone usted para aumentar nuestro bienestar?
¿Sabe por qué la socialdemocracia europea está en crisis?
Podríamos discutirlo durante horas...
Pues porque ha tenido éxito. Ha logrado que nadie discuta las pensiones, antaño sólo de izquierdas, ni la sanidad gratuita y universal ni el derecho a la educación. Su programa ha triunfado tanto que ya nadie lo cuestiona.
En cambio, los partidos socialdemócratas son hoy muy realistas.
Hoy todas esas etiquetas están obsoletas. Por eso necesitamos otra gran meta social europea, y la que propongo ahora es la renta básica universal. Que se dé dinero a la gente, a todos, un mínimo para garantizar que nadie sea pobre.
¿Dinero así sin más? ¿Sin trabajar? ¿Sin demostrar que no puedes ganar un sueldo?
Eso no quiere decir que no hagas nada con tiempo. Lo emplearías en tareas más agradables y creativas y enriquecedoras para todos.
...O no.
¡Qué poco confía usted en las personas! La mayoría crearía más valor para la sociedad con su tiempo en vez de perderlo en trabajos absurdos que pronto serán robotizados.
¿Quién los haría si no los hacen ellos?
Quien sea, pero mejor pagado. La renta básica empujaría los salarios hacia arriba, que buena falta hace, porque daría a los peor pagados más poder de negociación.
Me temo que nuestra recaudación fiscal no da para tanta renta universal.
¡Pues claro que sí que da si evitamos la elusión y la evasión fiscal! Y habría menos gente en cárceles, asilos y orfanatos. Sería un ahorro.
Fomentaría la inflación.
Sólo si pagas ese salario imprimiendo dinero, pero se puede pagar con impuestos. Y sólo adelanto el futuro, porque, además, la robotización lo hará inevitable.
¿Son compatibles todas las pensiones de hoy con su sistema? ¿Las sustituiría?
Sería mucho mejor que las pensiones contra la pobreza o la enfermedad de hoy porque no tendríamos que gastar millones en humillantes controles para saber si eres pobre o enfermo. Hoy las pensiones contra la indigencia fomentan precisamente que no salgas de ella.
La fundación BBVA concluyó hace poco que nuestro PIB no da para renta universal.
Vale, pero ya lo están discutiendo. También la OCDE emite informes al respecto. Hace una década era tachada de locura y ahora está en todos los seminarios de prospectiva.
¿Cuánto costaría el salario para todos?
En EE.UU. sólo supondría el 1% del PIB. Es mucho menos de lo que está gastando en Defensa. De verdad que el coste es hoy muy asumible.
A mí me gusta mi trabajo: ¿por qué voy a querer cobrar sin dar golpe?
No dejará usted de trabajar: simplemente, cobrará la renta además de su sueldo. Lo único que sucederá es que quienes trabajan en tonterías porque temen no poder pagar el alquiler podrán dedicarse a algo que valga la pena.
En Suiza, que sí que puede pagarla, votaron si dar esa renta a todos y dijeron que no.
También los suizos votaron sobre el voto de las mujeres en los 50 y dijeron que no, pero lo aprobaron 20 años después. Ya le he dicho que cuando las utopías se realizan, todos las ven normales enseguida y se extrañan de que no fueran realidad mucho antes.

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